El Virus
Signos Clínicos
Transmisión
Impacto Económico
Países Libres
ANTECEDENTES
La
Fiebre Aftosa (FA) fue reconocida en Europa a principios de los años 1770. En 1895 la enfermedad entró a Sur América por
primera vez, vía Argentina, con ganado importado de Europa. En 1871 se propagó de Argentina a Brasil, a Chile
y a Uruguay. La enfermedad continuó
extendiéndose dentro de los cuatro países afectados, pero no se difundió hacia otros
países hasta 1910 cuando la epidemia ocurrió en Perú, Bolivia y Paraguay. En 1946, una epidemia apareció en México, pero
fue erradicada en 1953.
En 1952, una epidemia aislada
ocurrió en Canadá. Esta epidemia fue
rápidamente detectada y erradicada. En marzo
de 1950, cuarenta años después de las epidemias en Perú, Bolivia y Paraguay, la Fiebre Aftosa
apareció por primera vez en Venezuela.
En diciembre del mismo año, la primera epidemia apareció en la parte Noreste de
Colombia. A pesar de las
medidas de control y se propagó a través de Colombia por 10 años.
En 1961, la primera epidemia de Fiebre Aftosa,
que entró de Colombia, ocurrió en el Norte de Ecuador y se expandió a través de los
países por cinco años. Sin embargo, no se
eVaca babeandoxtendió de Colombia a Panamá y América Central en ese tiempo. El área fronteriza entre Colombia y Panamá, con
sus pantanos, montañas y bosques, fue una efectiva barrera de tierra contra esta
propagación. Esta situación se ha mantenido
por varias décadas.
EL VIRUS
 La
Fiebre Aftosa es una enfermedad causada por un Enterovirus del grupo de los
Picornaviridae, género Aphthovirus.
Afecta a los animales de
pezuña hendida, tanto domésticos como silvestres (ganado vacuno, porcinos, búfalos,
cabras, ovejas, venados, camellos, llamas, alpacas, saínos, puercos de monte, jabalíes,
machos de monte, jirafas, etc.).
Esta enfermedad se caracteriza
por ser sumamente contagiosa y es la que
puede producir mayores pérdidas económicas, tanto directas como indirectas, en la
producción de las especies de animales susceptibles, no sólo a los productores sino al
país o países afectados.
Agente
Causal: Existen 7 tipos inmunológicos
(serotipos) básicos de virus: A, O, C, SAT1, SAT2, SAT3 y ASIA1. Dentro de estas clasificaciones se reconocen más
de 65 subtipos capaces de producir la enfermedad, con la particularidad de que la
inmunidad adquirida por la infección causada por uno de los subtipos no protege al animal
recuperado contra el ataque de cualquiera de los otros subtipos.
Característica del virus:
|
Familia: |
Picornaviridae |
|
Género: |
Aphtovirus |
|
Genoma: |
ARN |
|
Forma: |
Icosaédrica |
|
Envoltura: |
No tiene |
|
Especies susceptibles: |
Animales de
pezuña hendida (artiodáctilos)
|
|
Período
de incubación: |
2 a 14 días |
|
Permanencia en el ambiente: |
1 a 3
semanas |
|
Transmisión: |
Contacto
directo, Vectores mecánicos, Productos y subproductos,
por aire
(sobre tierra 30 Km. y sobre agua más de 300 Km.)
|
|
Morbilidad: |
100%
(epizootia) |
|
Mortalidad: |
5 % - 50 % |
Diagnóstico: La enfermedad, desde el punto de
vista clínico, no se puede diferenciar de las otras enfermedades vesiculares,
moderadamente conocidas también como enfermedades erosivas, como es el caso de las
Estomatitis Vesiculares, Enfermedad Vesicular del Cerdo y Exantema Vesicular. Por tanto, la diferencia solamente se puede
verificar mediante las pruebas de laboratorio.
Los síntomas característicos
de esta enfermedad son: Fiebre, lesiones
vesiculares y erosiones del epitelio de la boca, fosas nasales, hocico, patas, tetas y
ubre. Por lo que como la estomatitis
vesicular está presente en Norte, Central y Sur América, causa un gran problema la
diferenciación del diagnóstico. Por esta
razón, las muestras necesitan ser tomadas de todos los animales con lesiones vesiculares
y enviadas a un laboratorio aprobado de diagnóstico de enfermedades vesiculares.
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SIGNOS CLÍNICOS
El diagnóstico clínico está basado
en la detección de vesículas que muy pronto se rompen, dejando zonas desprovistas de
tejidos sangrantes muy dolorosas en: boca (lengua, carrillos, rodete dentario y encías),
morro, espacio entre los dedos y surco coronario (raíz de la pezuña) en las patas y en
los pezones (ubre).
Los principales signos que en forma
frecuente se presentan son:
-
Pirexia o fiebre de 41°C o más, que declina
abruptamente al segundo día, simultáneamente se inicia la formación de vesículas o ampollas.
-
Se presenta una
drástica disminución de la producción de leche en
vacas que están en ordeño, que generalmente es seguida de la aparición de mastitis
(inflamación de la ubre), que
posteriormente, si el animal logra recuperarse pierde totalmente la capacidad de producir
leche; y en el caso de animales destinados a la producción de carne, los que sobrevivan,
nunca lograrán recobrar el peso ni desarrollar todo el potencial de producción.
-
Se produce una abundante salivación o babeo y
descargas (secreciones) nasales desde serosas (líquidas) a mucopurulentas (con moco
espeso) a medida que progresa la enfermedad, como consecuencia de la formación y ruptura de las vesículas que por lo general
sufren una contaminación bacteriana, dificultando grandemente la ingestión de alimentos,
estableciéndose focos infecciosos secundarios que complican todo el cuadro clínico.
-
Además de las
vesículas en la boca, las lesiones en los
espacios interdigitales, en el rodete coronario (raíz de la pezuña) y en los dedos
accesorios causan una cojera aguda que inmoviliza al animal por el intenso dolor que le
produce y la infección que también se establece, como producto de la contaminación
bacteriana secundaria.
-
Las hembras preñadas generalmente
abortan,
más como producto de la fiebre que se presenta que por la acción del virus.
-
La mortalidad es alta en animales
jóvenes
debido a la acción del virus sobre el corazón que determina la presentación de una
miocarditis hiperaguda (inflamación muy aguda del músculo del corazón) que produce la
muerte de terneros y animales jóvenes en general, sin que se lleguen a presentar los
otros signos clínicos, como vesículas, cojera, etc. En otras palabras, aunque la
infección le haya dado al mismo tiempo a jóvenes y adultos, los primeros mueren antes
que los adultos presenten los síntomas de la enfermedad.
En la necropsia (examen del cadáver), los animales jóvenes, muestran el
llamado corazón atigrado, por la apariencia que presenta.
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TRANSMISIÓN
La forma muy frecuente es a través de productos de origen animal
(carne, leche, cueros, etc.) procedentes de animales enfermos o portadores del virus, también a
través de aerosoles, al respirar partículas de virus transportadas por el aire en
lugares donde existen animales enfermos, que sueltan al ambiente masas de partículas
virales que se adhieren a las moléculas del aire y son respiradas por animales
susceptibles sanos. La otra manera de
contagio la constituyen los llamados fómites, que no es otra cosa que la transmisión mecánica del virus pegado a las
ropas, zapatos, utensilios, vehículos, embalajes, alimentos, etc. que se llevan de un
lugar a otro, en donde existen animales susceptibles.
Cuando el animal se infecta, el virus
tiene como primer lugar de afección el epitelio del conducto respiratorio superior, desde
donde, durante las fases iniciales de la infección, incluso antes que se formen las
vesículas, es eliminado en forma de aerosoles en grandes cantidades, especialmente en el
bovino, lo que explica la rápida difusión
de la enfermedad dentro de un hato. Posteriormente,
como producto de una intensa virema (circulación del virus en la sangre), el virus se
distribuye rápidamente por todo el organismo, especialmente durante las fases iniciales
de la enfermedad.
El semen de los toros infectados con
Fiebre Aftosa puede contener virus antes de la aparición de los síntomas clínicos de la
enfermedad. Debido a la contaminación del semen, la Fiebre Aftosa puede ser transmitida por medio de
la inseminación artificial.
ERRADICACIÓN Y CONTROL
Una vez la Fiebre Aftosa es detectada en un
país libre de esta enfermedad, se requiere un control efectivo de movimiento de todos los
animales susceptibles para prevenir su propagación.
Los animales que se recuperan, tanto como los animales expuestos que no se
han enfermado, pueden convertirse en portadores del virus por un periodo prolongado de
tiempo. Además, se requiere tomar
precauciones con otros animales, equipo de transporte e incluso humanos que pudieran
portar el virus mecánicamente.
En países como el nuestro que nunca
hemos tenido la enfermedad o los que están libres, si se presenta la Fiebre Aftosa se
debe atacar con la intención de controlarla rápidamente e iniciar una campaña de
erradicación mediante el método del fusil
sanitario, que no es otra cosa que eliminar o sacrificar los animales infectados
y todos los contactos directos, aunque aparenten estar sanos. Un aspecto fundamental es el control de la
movilización de animales y personas en las zonas de un brote o aledañas a la misma.
Las vacunas pueden ser usadas para
prevenir la propagación de Fiebre Aftosa en países donde sí existe la enfermedad, pero necesitan ser preparadas con el mismo tipo de virus y
subtipo para ser efectivas. La protección
provista por las vacunas es relativamente corta, así que se necesita repetirla la
aplicación de éstas en intervalos regulares.
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IMPACTO ECONÓMICO
La Fiebre Aftosa es una enfermedad cuyos grandes
efectos en la producción ganadera causa el más alto daño de la producción de animales,
tanto en pérdidas directas como indirectas. Esta
situación determinará una alta morbilidad (gran cantidad de animales enfermos) con una
alta tasa de mortalidad, incluyendo animales adultos.
Por otro lado debemos recordar que los animales que sufren la enfermedad y
se recuperan, jamás vuelven a obtener su capacidad productiva, ya sea de carne o de
leche, si no es que no se ha afectado la ubre con una mastitis. Aparte de las pérdidas económicas hay que
considerar los gastos para el control y la erradicación, quedando el país descalificado
para el comercio internacional.
Los países libres de FA e incluso los países infectados
prohíben la importación de animales susceptibles, productos animales y subproductos
provenientes de países infectados con FA. Esto
puede afectar significativamente el mundo entero.
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DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE PAÍSES
LIBRES
La Fiebre Aftosa es una enfermedad que
ha afectado a casi todos los países del mundo con pocas
excepciones, como es el caso de Panamá, Centroamérica y las islas del Caribe en el
Continente Americano, en donde nunca ha ocurrido ni un solo caso. Igual situación es la de Australia y Nueva
Zelandia, en Oceanía. Sin embargo, en la
actualidad son muchos los países que se han sumado a la creciente lista de los países libres en Europa y en América
sobre todo.
Además de los países de Norte,
Centroamérica y el Caribe, ya son países libres: Chile, Uruguay, Paraguay y Argentina a
través de la vacunación. Dos estados del
Sur de Brasil son reconocidos como áreas libres con vacunación, al igual que el área
libre que tiene Colombia en el Departamento de Chocó, limítrofe con Panamá. El resto de América
del Sur todavía continúa afectada, pero en un fuerte proceso de erradicación utilizando
la vacunación sistemática, con la vacuna oleosa.
Una lista actualizada de países
libres puede accesarla en:
Dirección de sitio en internet de la OIE.
Resumiendo: Una política de erradicación de la Fiebre
Aftosa, entre otras cosas, debe contemplar lo siguiente:
® Sacrificio de todos los
animales infectados y los contactos.
® Control de la
movilización de animales y personas.
® Realización de una
intensiva investigación epidemiológica.
® Estricto control de las
importaciones, especialmente de productos y subproductos de origen animal.
® Dotación de todos los
recursos necesarios.
® Participación de los
productos y de las comunidades.
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